Un poco de mí. Bueno no sé, soy una persona totalmente común por el simple hecho de creerse un poquito rara. La verdad es que soy una adolescente normal, con problemas totalmente estúpidos pero "importantes" para mí.

A veces siento que tengo mucho que decir, pero la verdad es que no se cómo.

martes, 15 de noviembre de 2011

"El Steve Jobs que nadie conoció"

En 2005 poco después de que le diagnosticaran el cáncer que finalmente lo mataría, Jobs pronunció un ahora celebre discurso en la ceremonia de graduación  de la Universidad de Standford en la que dijo que la muerte era "con toda probabilidad, el mejor invento de la vida", que "despeja lo viejo para hacerle lugar a lo nuevo". Quizá no fuera inesperado que Jobs, el arquetipo del inventor moderno covibiera la muerte en términos, como si la vida misma fuera una idea concebida por una versión más trascendente y poderosa de sí mismo en algún gran garaje del Cielo. Pero si la muerte fue el mejor invento de la vida entonces de Steve Jobs no fué ni el iPod ni el iPhone ni el iPad si no el propio Steve Jobs. Antes de cambirle la cara al mundo que le había tocado en suerte, tuvo que diseñar y construir al Jobs que la gente llegaría a idolatrar. "Steve era una persona superficial y narcisista que fue desarrollándose emocionalmente en el camino" dice John Perry Barlow, un pionero digital y ex letrista de los Grateful Dead que conocía a Jobs desde hacía varias décadas. "Creó mucho hardware muy bueno, pero con los años también se inventó a sí mismo".


[Revista Rolling Stone]



"Si vives cada día de tu vida como si fuera el último, algún día realmente tendrás razón."



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